Rituales de enfoque y descanso
Establece una rutina de inicio simple: revisar objetivos, elegir una tarea clave y bloquear notificaciones. Después de noventa minutos, camina, hidrátate y estira. Ese vaivén protege tu concentración, mejora decisiones y reduce fatiga. Al final del día, cierra con agradecimientos y una nota concreta para mañana.